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About Monica Montero

Mónica Montero (Santiago, Chile, noviembre de 1966) es una poeta, cuentista, narradora y gestora cultural chilena. Su poesía ha sido publicada en diversas revistas literarias y antologías como 22 Voces de la Novísima Poesía Chilena y Génetrix.. También ha sido incluida en diversos proyectos literarios como Cazar los miedos1​ de Progetto 7LUNE de Italia, y la antología mundial Poetas Siglo XXI2​ editada por Fernando Sabido Sánchez. Ha participado en variados encuentros literarios, como el Encuentro Iberoamericano de Jóvenes Escritores, y ha organizado otros tantos, como el primer SlamPoetry de San Bernardo en 2015, y el evento internacional “Incluyamos Chile”, los años 2014 y 2015, en la ciudad de Santiago y San Bernardo, que congrega a artistas de todo el país. El 2010 crea y dirige la revista literaria La Otra Costilla, donde son publicados tanto a artistas emergentes como consagrados. Crea el año 2016, junto a Arturo Zuloaga, la asociación, fundación cultural “Egrégora”,3​ con quienes trabaja en la recuperación del ex Teatro Municipal de San Bernardo. Es miembro de la Sociedad de Escritores de Chile (SECH).4​ Trabajó vendiendo créditos de consumo y tarjetas de crédito, En 1991 participó del segundo congreso iberoamericano de escritores jóvenes.5​ Pensó desde ese minuto dedicarse por completo a la literatura, pero fue disuadida por el literario Samir Nazal, escritor y profesor de la Universidad Católica, quienes al principio de la relación eran maestro y tallerista. Con los años se volvieron grandes amigos, hasta la muerte de Samir el 2008, año en que decide publicar su primer libro en honor al amigo y maestro.

Mis dos lados- novela - primera obra de María Fernanda Rozas
Antología, Convocatoria, Critica Literaria, Editorial, Entrevistas, Escritores, Poesía

Mis dos lados

A todos nos ha pasado más de alguna vez que nos aferramos a una lógica que solo tiene sentido en nuestra cabeza, pero al momento de describirla pierde todo sentido. Por ejemplo, un sueño que tuvimos mientras dormíamos. Inmersos en el sueño, todo tiene una coherencia tan clara que vamos al ritmo de su lógica. Sin embargo, cuando despertamos —y todavía más cuando queremos relatarlo—, aquella ráfaga de coherencia va perdiendo total sentido, hasta se nos traba la lengua, pausamos el relato para tratar de entender y contar el sueño con precisión, de manera que no pierda fidelidad. Pero sucede que, mientras avanzamos, el sueño se va desvaneciendo y se vuelve algo muy irreal y lejano. Algo similar sucede con la esquizofrenia. Hago esta comparación porque me parece que soñar es algo muy familiar para casi todo el mundo, y la esquizofrenia es como un sueño que insiste y no se desvanece.
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