María Fernanda Rozas
Este viernes 20 de marzo se celebró la presentación de la novela » Mis dos lados» de la autora María Fernanda Rozas
Es Licenciada en Psicología de la Universidad de Santiago de Chile y actualmente reside en la Región de La Araucanía, en el sur del país. Con una mirada sensible y profunda sobre la complejidad de la mente humana, presenta su primera novela, Mis Dos Lados, una obra con tintes autobiográficos y matices de ficción que explora las dualidades internas y los conflictos emocionales desde una perspectiva íntima. Su formación en psicología aporta una riqueza particular a la narrativa, ofreciendo personajes con profundidad psicológica y una voz narrativa reflexiva. Esta novela marca el inicio de su camino en la literatura, donde realidad y ficción se entrelazan para dar vida a una historia tan personal como universal

Mónica Montero editora de La Otra Costilla y la autora María Fernanda Rozas.





En un ambiente de camaradería se desarrolló la presentación de la novela “Mis dos lados” de la escritora María Fernanda Rozas, en la sala principal de la Sociedad de Escritores de Chile, desde la 18:30 horas, contando con la presencia de escritores, periodistas, socios de la SECH, familia y amigos de la autora.






A todos nos ha pasado más de alguna vez que nos aferramos a una lógica que solo tiene sentido en nuestra cabeza, pero al momento de describirla pierde todo sentido. Por ejemplo, un sueño que tuvimos mientras dormíamos. Inmersos en el sueño, todo tiene una coherencia tan clara que vamos al ritmo de su lógica. Sin embargo, cuando despertamos —y todavía más cuando queremos relatarlo—, aquella ráfaga de coherencia va perdiendo total sentido, hasta se nos traba la lengua, pausamos el relato para tratar de entender y contar el sueño con precisión, de manera que no pierda fidelidad. Pero sucede que, mientras avanzamos, el sueño se va desvaneciendo y se vuelve algo muy irreal y lejano.
Algo similar sucede con la esquizofrenia. Hago esta comparación porque me parece que soñar es algo muy familiar para casi todo el mundo, y la esquizofrenia es como un sueño que insiste y no se desvanece.
Extracto del prólogo
por: Fernando Grob Restovic.
GABRIEL MIRANDA RIQUELME
Hijo Benemérito de san Bernardo

Romina Baeza (concejala) y Gabriel Miranda

PATIO DEL SUR LIBRO
Autor: Gabriel Miranda Riquelme
Edición: Leonidas Rubio
DDI A- 302021
Diseño: Mariela Vivar
Editorial: La Otra Costilla.
Este 09 de febrero 2026, en el marco del aniversario número 205 de la comuna de San Bernardo (Chile). En la ceremonia municipal y eclesiástica, fue reconocido como hijo benemérito de la comuna el escritor Gabriel Miranda Riquelme, por su labor artística destacada en el tiempo. Destacando su ardua labor con su hoja informativa Patio del Sur, desde 1991 a la fecha, la hoja informativa que es distribuida en distintas comunas del lado sur de la capital, principalmente en San Bernardo, la hoja consta de actos literarios, poesía, cómic, entrevistas a artistas y personajes ligados al ámbito artísticos, a la vez se transmite en la radio San Joaquín programa dedicado a la literatura, donde se habla del contenido de la hoja informativa y se comentan las entrevistas.
Gabriel Miranda -GAROMI- Poeta, gestor cultural y cronista Gráfico en 1991 crea su hoja informativa Patio del Sur la distribuye gratuitamente en San Bernardo, San Joaquín, La Cisterna, San Miguel, La Pintana y otras comunas aledañas. Consta de datos literarios, poesía, cómic, entrevistas a artistas y personajes ligados al ámbito artístico. Se mantiene en circulación desde el año 1991 a la fecha. A la vez se transmite en la radio comunal de San Joaquín, antiguamente llamada radio “Tiempo Nuevo”: un programa dedicado a la literatura, donde se habla del contenido de la hoja y se comentan las entrevistas. La larga data de la hoja la ha convertido en un archivo histórico. Una parte de los entrevistados ya no se encuentran entre nosotros, pero en Patio del Sur están presentes y vigentes.

libro Patio del Sur
Patio del Sur, es claramente la memoria de una comuna, parte de la historia artística de San Bernardo, Gabriel se ha encargado de mantener presenta la memoria de escritores que se han marchado a otra dimensión y a la vez mantiene presente la trayectoria de muchos artista que gracias a la hoja informativa se mantienen vigentes. En el año 2020 la recopilación de una parte de estas hojas informativas se convierte en libro “Patio del Sur libro”, bajo el sello La Otra Costilla. El año 2024 este libro pasa a ser parte de la memoria de la comuna y se exhibe en distintas ferias costumbristas y festivales de la comuna.

Lissette Tampier -Garomi -Andrés Rojas






LA OTRA COSTILLA


Sherry Puga – Poeta



ROMINA ELIZABETH – GESTORA CULTURAL – ACTRIZ – SAN BERNARDO

ANDRÉS ROJAS




ROBERTO SALAS MIÑO
El 11 de abril celebramos a el evento “Hijas de la Lluvia” en que participaron Olga Toro, Carolina Gómez, Carla Pinaud y Cristian Lagos.
Una lectura literaria en la cual conocimos los trabajos artísticos de las poetas oriundas del sur de chile Pucón fueron recibidas por artistas de la comuna de San Bernardo con un reconocimiento otorgado por la editorial La Otra Costilla y el patrocinio de Fundación Emergentes.

Carla Alejandra Echeverría Pinaud, 31 años, Chile. Carla Pinaud, Pucón- Chile, 1993Poeta, artesana y performer. Estudiante de T. en enfermería.Integrante de Red de artistas escénicas de Pucón.Carla Pinaud Artista en Arte Kuyano. Co-fundadora de Colectiva de arte multidisciplinario CALZONES ROJOS y agrupación KILTRARTE. Pública en 2017 su poemario CoAgula, edición hecha a mano, libro que tiene reedición en el año 2023. Ha participado en diversas revistas literarias y programas culturales de Latinoamérica. Participante de Encuentro Internacional de poesía en Sao Paulo, Brasil, 2023, en Encuentro Internacional de poesía La Habana, Cuba y de Festival Internacional de poesía en Ciudad de México 2024. Actualmente trabaja en las publicaciones, La noche es un animal que espera, La memoria de los árboles, La Muérdaga, creaturas de Épsilon y La herencia del deshielo.

DENNI ZÚ – POETA Y GESTORA CULTURAL

Cristian Lagos, Curacautín. 1975. – Colaboración revistas Liceo Politécnico C-12 Curacautín. Primer recital poético 1992. – Participación en mesas de trabajo local regional y nacional en Cabildo Nacional de Cultura y posterior sociabilización a través de medios de comunicación locales, en Curacautín- Fundación de agrupación artístico cultural Huitral Mapu en Curacautín. Promotor Encuentro de todas las Artes. – Desarrollo de talleres artístico-culturales regionales e internacionales. – Difusión artistas locales y turismo e identidad local, en Curacautín. – – Integración y promoción de espacios artísticos a partir de la red cultural para la provincia, Malleco, región de la Araucanía. – Nominación 100 lideres jóvenes para Chile, Diario el Mercurio. Participación encuentros literarios y ferias del libros regionales e internacionales. Primer lugar concurso de poesía lárica. Participación movimiento Poetas de la Lluvia, mesa de escritores, región de la Araucanía; premio Novena Utopía, Universidad Católica de Temuco. Colaboración con programas literarios en radio, TV y plataformas digitales. Reside en San Fernando desde 2010

ANTONIA SANDOVAL – POETA – SAN BERNARDO

ALICIA VALDEBENITO – MELIPILLA


CASA DE LA CULTURA DE SAN BERNARDO

Olga Fontana Toro Muñoz, profesora, escritora, ensayista, tallerista y gestora cultural. Fundadora de Poetas de la Lluvia, una agrupación literaria señera en la vida cultural de la región y Latinoamérica. Tiene a su haber 7 libros editados en el extranjero, sólo uno ha sido editado en Chile. Su obra ha sido incluida en antologías a nivel nacional e internacional, incluyendo España.
Ha participado en encuentros internacionales y ferias del libro en diferentes países de América Latina, en dónde ha promovido y defendido una voz mestiza e identidad regional de la Araucanía a través de su literatura. Su poesía es lluvia, es puelche, es volcán, es voz de la raza sojuzgada en itinerante resignificación; es memoria y como un medium ancestral ha visibilizado la historia y cosmovisión de su pueblo desde una visión poética.
Su principal misión ha sido dar a conocer su creación estableciendo lazos de confraternidad a través de su palabra.

Carolina Gómez Maray (Caburgua, Pucón) es una artesana y poeta, nacida una noche de Otoño de 1984, ha publicado «Abriles Marcianos”, “Obituario» y «Horror pleni», participando además en varias antologías.

GABRIEL MIRANDA – ESCRITOR – DIRECTOR DE PATIO DEL SUR

Olga issi- Artista Plástica – SAN BERNARDO

CONSUELO CHAURA – ESCRITORA Y POETA y MÓNICA MONTERO – DIRECTORA -LA OTRA COSTILLA


AURORA FUENTES – SAN RAMÓM

LISSETTE TAMPIER – POETA

SOL MUÑOZ – ARTISTA PLÁSTICA – POETA

PATRICIO FERNÁNDEZ
Autora Antonia Sandoval

En Latinoamérica, con gran influencia de los literatos estadounidenses, el realismo sucio está generalmente asociado a una estética de violencia, donde los personajes mueren repentinamente y de forma violenta través de la escritura se hacen patentes temas como la crueldad de los barrios marginales de las grandes ciudades, la violencia, la lucha contra el hambre como mayor preocupación, las necesidades y los deseos inmediatos e íntimos de los personajes que forman parte de la clase baja generalmente, etc.
Esta obra me recuerda, además, al poetaTed Hughes donde muchos de sus poemas contienen una visión sombría del mundo, con una exploración de la violencia, el sufrimiento y la muerte. La violencia, tanto física como psicológica, está presente en muchas de sus composiciones. Como una guinda para la torta, podemos decir que Silvia Plath, admite, en sus diarios de vida, sus propios intentos por explorar la animalidad y salvajismo que distinguen la obra de Hughes.

III
Trepan por las dos columnas que me resisten mientras
la brisa discurre en las palmas y el tornado se
desprende de mi boca. Temo por los insectos que dejan
huellas en el suelo, acarician la campanilla, brotan del
ánima, se albergan en el estómago cuando tus zapatos
se mantienen frente a los míos. Abandono mi cuerpo.
Expongo mi pecho a la piedra.

XI
Tu sombra y la mía respiraban en la tierra
Nos arrastramos por nuestras fisuras
Al igual que caracoles
Sintientes, nos aproximamos
Compartimos ADN como hormigas
Te desplegaste sobre mí
Llovían los brazos de un árbol
Y nos hicimos mariposas
En este libro de poemas, no encontramos belleza ni paisajes suaves que nos dulcifiquen el alma. La obra de Antonia es una mirada a lo que se oculta detrás de las máscaras que usamos, a las heridas que elegiríamos olvidar y a la rabia que dejamos escapar cuando nadie nos observa. Este es un espacio donde lo sucio, lo roto y lo imperfecto tienen voz.
Cabe señalar, que el realismo sucio no es un estilo literario para quienes buscan consuelo en las palabras. Es para los que se atreven a mirar el mundo tal como es: fragmentado, sucio, a veces insoportable. Aquí, la poesía no se disfraza ni se adorna con metáforas inalcanzables; es un grito sincero, a menudo incomprendido, que surge de lo más profundo de la experiencia humana.
Si estás preparado/a para ver la creación sin filtros, si puedes aceptar que la belleza y la fealdad son hermanas, entonces lee. Quizás en medio de todo esto, hallarás algo real.

Este sábado 29 de marzo se presentó el poemario “Contrapeso” de la autora Antonia Sandoval. En la sala Gabriel Miranda ubicada en O’Higgins 1063 librería La Otra Costilla San Bernardo, Santiago.
VIII
Volviste a paso firme como el mar
La cama cojeaba
Y las vidrieras nos corrompían
El guano reposó nuestras almas.



Con amor para mi hermana Sofía Emilia, para cuando tenga edad de comprender los grises de este mundo.

Finalizar indicando que Antonia Sandoval, nos entrega una obra pujante, dinámica, casi bárbara. Fiereza que estremece y retumba. Es poseedora de una estética plástica, su verso es rico en imágenes, lenguaje crudo, sin adornos, directo y vital.
Ingrid Odgers Toloza

l
Estoy hasta la coronilla
Tanto que se estruja mi cabeza
Me brotan los gusanos
Se astilla mi cerebro
Ya no siento
La tomo desde arriba
Pateo mi tiara
Resurjo
Me despliego como damisela
Me emputo
Recuerdo el origen del emputecimiento
Y escupo
Total, ya no vale la pena el retrato de mi bisabuelo
Y como a él le recrimino a todos los hombres
A aquellos que denigraron la memoria
Esos que blasfemaron sobre mí, ti
Las desaparecidas, Laura
¿Quién vela por su integridad?
A esos deberíamos rastrillarlos en la acera
Y no olvidarnos
Como el macho cuando se trata de su esperma.

XXVII
Hoy musité como farolillos
al mediodía
Revoloteé con el pulgar en mi ropa interior.
Apolo se coló por la ventana del
baño
Se expresó atónito
cuando revelé lo que él eludía
–A Jacinto se lo acaba de llevar Hades–
les comenté a las flores contenidas en
su lagrimear.






07 DE SEPTIEMBRE 2024 SECH
ALMIRANTE SIMPSON 7





Este 07 de octubre, en la SECH filial Santiago, nos reunimos para presentar la primera obra literaria del escritor Adolfo Hans Muñoz Sembler, DIÁLOGOS DEL VIGILANTE Y EL SILENCIO, en un ambiente familiar se desarrolló este evento lleno de emociones, en poco más de una hora poco a poco los diálogos del vigilante y sus silencios fueron presentándose en la voz de su autor más invitados que leyeron parte de estos poemas.


Tome este libro de poemas y acomódese con él, como quién va a ver una película. Una película de nuestra propia vida y de su hondura, con imágenes que su poeta: Adolfo Hans Muñoz, nos dibuja con palabras. Y entonces, le pasará lo que a mí.Hay que detenerse en cada portal de algún silencio propio ya vivido, a través de los silencios profundos que ha experimentado su poeta…. ¡Y un silencio de esos, vale! ¡¡Más que mil palabras!!
Adolfo no sabía, ni sabe, tal vez, que nos inducirá a hacer un viaje inicial a nuestros silencios propios… y los silencios que nosotros hemos hecho sentir a un otro.8
Nadie había escrito un libro de poemas, que resultara ser una guía minuciosa de silencios, para transitarlos y entenderlos. Porque es el alma quien termina leyendo estos poemas. Acaso nadie nos enseña a leer, poniendo primero los ojos del alma y luego los del cuerpo, como nos sucede en la vida real.Tenemos en las manos un libro atesorable. No sólo por la belleza de su edición, de su autor y de su sensible poesía, sino que tenemos un manual que nutre el espíritu y lo agudiza, para comprender áreas medulares de nuestras historias, para entender lo que sentimos entre un silencio y otro, experimentando su magnitud, su color, la voz interna del poeta y su calor, su canto y su compás.
Este es el regalo trascendental, que nos hace el alma de Adolfo Hans Muñoz cuando nos ha escrito DIÁLOGOS DEL VIGILANTE Y EL SILENCIOS.
Mónica Mares, Valparaíso 2024



Hambre En el basurero pedazos de resistencia. En el baño humedad sin sortilegio. El plato habla herido la cuchara amarga pausa el pan ya desteñido manjar ruidoso. Las servilletas en historias cuelan las babas cayendo. El tenedor tiembla envuelve su enojo. El vaso con tibia sed amarga y las mandrágoras cruzan el mantel atendiendo la geografía del hambre y la sed. Cae la sopa grita la papa rasguña la sal una miga corre me abrazan las risas son mi destello ¡¡caen!! La manzana, el plátano, la gelatina se esconden llueve en el mantel llega la luna con hambre. El azúcar resbala en la boca de punto blanco mis manos se cierran el llanto calla. Los cuchillos se detienen los pistilos florecen la bergamota da el paso las notas del swing nos salvan. El dolor crece la mesa de cuatro patas denuncia la gran lejanía resiste nuestros pechos se aprietan. La servilleta callada espera, espera la cuchara queda rasgada.

BIOGRAFÍA Publicista. Escritora y poeta. con estudios de cine y literatura en la Universidad de Roma La Sapienza. Es editora de la Revista de literatura Letras25 Un día llegó la lluvia en Sudamérica, llegué sentada en las colinas de mi poeta, él Cesare ya no estaba, la guerra lo dejó. ¿Quién soy? Solo una mujer que no sabe dejar la literatura, la poesía. ¿De dónde soy? Del lugar donde Dante me encuentre, ¿para dónde voy? Solo a regalarles mi poesía a los niños que espero no sean como yo. Doy gracias a la vida por mi cincos hijos y mis dos nietas.

LA PALABRA DENUNCIA AL VERSO EL TREN LO ACOMPAÑA Yo rechazo yo apruebo rechazo el plato sin comida rechazo los abusos de todo rey y sus vasallos rechazo al callado asesino rechazo la opulencia en disfraz de mentira rechazo las cárceles con ideas reprimidas rechazo los huesos de mi hermano muerto rechazo las lágrimas en despedidas Apruebo la conciencia limpia apruebo la mesa con el pan del día apruebo las manos humanas unidas apruebo la siembra y aguas libres apruebo al hermano con ojos limpios apruebo el coraje de vivir en fidelidad ... y apruebo todos los mundos en dignidad.

Dolor El mal gusto del zancudo indecente deja a la mariposa en fracciones rojas fuera de su capullo triturando su esencia desventurada sin alas con el dolor en el tronco de su ánima sin más clavadas que la espada enterrada en el rasguño eterno sin su mirada.
Susana Pallavicini
actriz, poeta, escritora, cineasta, representa desde Chile a Violeta Parra



Espada enterrada No lavaré mi cara ella estará en cenizas dispuestas en líneas de ejércitos de robos en noches de días. No vestiré mi cuerpo solo será pedazo de mármol gastado por el tiempo, tiempo del demonio que no vuelve. No cuidaré mi alma del pecado ella ya está carcomida por el pensamiento pensamiento torpe de esta vida. No llegará a mi cabeza ningún juicio de vanguardia ellos irán tramitados en todas desobediencias. Nadie se acercará a mi lado la podredumbre de mis sueños hará biombo en mi frontera y sí tendré mis armas frente a ti enemigo ciego burlador de mis buenos fantasmas acequia de noches en llantos ya espantados mis armas son letales contra el infierno de esa armadura que nunca he vestido pero hoy la cubro de negro.




Presidente Presidente el cementerio está en el mar se ocultan las flores y mi florero Presidente hay alamedas de muertos y usted no tiene pala para desenterrar los huesos Presidente hay mentiras y engaños en discursos encerrados usted no siente Presidente usted ya ha muerto la mujer campesina sigue con su escoba barriendo la miseria de su alcoba llorando lastimadas sus heridas Presidente mi hermano es solo un alma sus huesos extirpados fueron Presidente en su país el maíz se pierde en mantos de fuegos apagados lavados en tantos engaños Presidente el águila sin alas echó a volar perdió sus plumas y usted mi presidente sigue ya muerto.
Camino de locura cierta
Camas blancas,
hileras de camas en pórticos
de desasosiego
metódicos cajones,
sucios, gastados, llorados, escondidos, gemidos, podridos.
Ya no laten, no piensan
son los sentidos casi desenfrenados del edificio triste de la parca.
Ellos van por los túneles desolados sin dejar huella
sólo el hedor fuerte a pestilencia de tanta alma seca.
Paredes sucias puertas sin cerrar pierden las miradas
de ojos que, viendo están sin ver nada.
Son locos dicen
al otro lado de la muralla
en cristales fingen por días mejores
son ellos los que hablan los de capa blanca
Y van los marchitos marchando a la cena
con un plato mal usado junto a los sin guisados.
Ellos los sin sentido dan al hermano todo
sienten se han perdido.
Y los de capas blancas ayudarán con la corriente
dirigiendo el paso de camino en pendientes
están al otro lado de esta muralla.
Es la bala que deja la agonía con horizontes heridos
sin escuchar una melodías
Pasan las manos de un reloj
con la embriaguez de los sedantes sin poder correr
sin dar el paso es ese delirante caminar
llevando este cansino llanto de muerte.
Al otro lado de la muralla
las batas blancas con pasos firmes debaten
piensan con su razón ciencia, dicen...
así les llaman hoy
no miden el paso del corazón
Ellos los atormentados
detenidos en la vergüenza
caminan, caminan en sus horas de locura
sintiendo el llanto de sus madres.
Afuera se destruyen las hojas del romeral
no hay miradas con verbos
nada llega a la compasión.
Cae el velo oscuro quitando el día
las camas frías esperando esos cuerpos
olvidando …… sin saber nadie que aún…, SÍ, TIENEN VIDA.


Te pregunto
Me pregunto - ¿En qué estabas tú? -
La sala relucía en colores de fiesta adornos, las melodías viajaban en todos los ángulos el calor del verano nos navegaba mi abuela preparando el banquete de la noche padre reposaba leyendo la última novela de Hemingway madre llegaba con su pelo al viento y los últimos paquetes. Nosotros los hermanos terminando nuestros estudios mi hermano mayor inteligente y dedicado al bien común - ¿tú sabes lo que es eso? - es lo que hacen las personas cuando quieren ayudar a los demás. Mi hermana y yo viajábamos por las quimeras de adolescentes y esa noche era especial todos volvemos a vivir ese amor del techo y el pan en la unidad cobijada.
Y me pregunto - ¿En qué estabas tú? -
Nosotros en la piscina ahogando al sol abrazando nuestra infancia apoyando a Carole King en la búsqueda de su amigo fiel, buceábamos la vida de largos respiros, fraguares de existencia que nos quedaban por mirar. Los tres acechando lo mejor que debía encontrar este país para los corazones sutiles que nos bañaban. Jugábamos con el agua sentíamos volvernos niños como cada año en estas fiestas tan bien logradas.
Mi hermano - ¿lo recuerdas? - nos enseñaba cómo distraen los cantos de sirenas tejiendo bufandas en los brazos de los desprotegidos, nos amparaba en noches frías con la manta de dolores más fuertes que los nuestros. Su cara - espero la recuerdes - siempre hablaba del amor en donación, la ternura de refugiar hasta el más grande dolor. Sus ojos serpenteantes me pregunto - ¿te miraron esos ojos? - ellos rodeaban toda la profundidad de sus conocimientos hablando siempre de lo más verdadero, ojos claros como el pasto en el rocío vagabundos sin la frontera inquietante de la desigualdad. Ellos siempre me descubrían con sorpresa con el infinito de encontrar las respuestas a mis más inútiles preguntas en el universo de la inocencia. Espero se hayan encontrado esos ojos con los tuyos así me sirva de consuelo.
Y me pregunto - ¿En qué estabas tú? -
Nosotros tomábamos un aperitivo, luego una gran cena con recuerdos atiborrados en palabras de noche de fiesta. Como olvidar esos veranos escapando de las olas con la gran protección de mi hermano, él sabía ser capitán de todo mar y me pregunto - ¿en qué grado estabas tú? - quizás él tenía en la arena ignorada más medallas que tú en la celda que te refugiaba. Sus manos, por cierto, eran grandes siempre trabajando en castillos de arena esperando que una ola se llevara los desechos que el hombre tira sin merced para nunca declarar los hechos. Y me pregunto - ¿tocaste esas manos suaves y armoniosas dispuestas a dar vida? - yo las tocaba ellas estaban junto a las mías decoraban sábanas en siluetas de artesanías. Esas manos me protegieron del miedo a la escuela de tirar mi sombrero para volver a casa a ver mis muñecas. Esas manos eran también las mías.
Y me pregunto - ¿En qué estabas tú? -
La luna mostraba su manto llegaba el momento de unir las manecillas del reloj todos muy expectantes noche mágica abrazos fuertes y contenidos ¡como recuerdo su espalda! grande como roca de muralla defensora fuerte vigilante armadura posando sus largos brazos llevando el peso de caminos vividos - ¿recuerdas sus brazos? - también eran míos me regalaron calor verdad justicia, esos brazos teñían de luz la nostalgia de mi abuela y las travesuras de mi hermana. - ¿Sabes? - se movían amaban buscaban eran palanca de suerte para todo aquel que se le acercaba. Y tú - ¿pudiste sentir esos brazos? -
Y me pregunto - ¿En qué estabas tú? -
Llegó medianoche, como niños buscando, buceando en las sorpresas bajo el árbol, nuestra hermana menor era el pequeño duende, padre servía la copa del brindis, yo tan loca por los obsequios esperaba al lado de mi hermano el turno de mi nombre, hasta nuestra mascota quería ser llamada. Lindo su regalo era una hermosa camisa vaquera asentaría muy bien con su espalda y cuello que siempre posaba hacia lo alto. Tú - ¿recuerdas su cuello? - en él descansaban siempre los labios de su novia, mujer modesta sencilla, pero también de altivo cuello. Los regalos uno a uno transformaba la calidez de bellas aventuras. Me pregunto - ¿celebras aún navidades? - - ¿Regalas rosas o espadas? - Cada uno recibió sus anhelados deseos terminando la celebración por la vida que nos esperaba siempre juntos, siempre vivos.
Y me pregunto ¿En qué estabas tú?
Nuestras charlas duraban hasta altas horas de la madrugada con la llegada de amigos y novios que también traían regalos, sin olvidar las ausencias que invadían de diáfana tristeza a mi abuela y padre, tantos ya no estaban en la anhelada estrella, pero en nosotros la vida todavía no comenzaba. Mi hermano, altivo y hermoso hombre salió como de costumbre a buscar a su amada novia. - ¿Tu conoces París? - Es una gran capital - ¿alguna vez has llegado allí? - Pues mi hermano y su novia tenían todo dispuesto para conocer la Torre Eiffel caminando por el puente de los enamorados hablar francés - ¿tú hablas francés? - Mi hermano subió al auto con un gran regalo, una maleta que ya acumulaba muchos sueños y también la melancolía del adiós que llegaría.
Así es la Noche Buena en casi todas partes del mundo, un instante en que puedes decir que amas dejando toda tristeza atrás, no siendo para todos igual, hay muchos que ya no sueñan son aquellos los enmudecidos llegando al infierno y tú - ¿conoces el infierno? - espero que nunca llegues al infierno que yo conozco, el de mi amado Dante en ese vive Virgilio, un poeta que a cada instante habla en versos de amor palabras sabias formulando los sueños de una nación. Y tú - ¿sabes lo que es una nación? - Bueno, según el diccionario: lugar donde las personas comparten vínculos históricos culturales y religiosos, tienen conciencia de pertenencia hablan un mismo idioma y comparten - ¿Y te suena esto? - sí esto es Chile sabes el país de mi hermano y tuyo también, tú - ¿sientes que son hermanos? - dicen que Caín mató Abel, y tú - ¿crees que mataste a un hermano? - Y te pregunto - ¿tienes hermanos de esos que nacen en la misma cuna llaman madre a la misma mujer y padre al mismo hombre? - van al colegio juntos, esos hermanos que en bicicleta descubren nuevos horizontes con sentido de esperanza. Quizás no tengas hermanos no sabes entonces que otras venas cruzan tu sangre y si ella es tocada botada y lo peor maltratada tu sangre no descansa es que te pregunto - ¿tú sabes cuando la sangre no descansa? - conoces el color de la sangre que cae al viento como si un águila agitará sus alas cuando ellas ruedan.
Me pregunto - ¿En qué estabas tú? -
Llegó el día siguiente, veinticinco de diciembre mi hermano puntual siempre presente, no llegaba. En la cocina la cuchara de palo denunciaba la comida que faltaba en los platos de la mesa, la abuela con las galletas horneadas, mi hermana con su música y yo con mi nueva máquina fotográfica compañera de viaje a las metas buscadas. La tetera sonaba a la hora del café de la tarde. Salí de casa con el maletín que me acompañaría tantos años de mi vida sería el descubrimiento de tantas imágenes tejiéndose en su lente por ahora buscaba dejar en la retina todos los rincones de mi barrio me pregunto - ¿Dónde vivías tu? - Llegué a casa de mi amiga junto al nacimiento de Jesús, una foto de su padre me hacía pensar ¡como ella podía seguir siendo feliz! que raro no ver nunca más a quien amas. Y me preguntó - ¿Tú sabes lo que es eso? - ¿Alguna vez te han dejado solo, sabiendo que volverás a ver o sentir el aroma de la ausencia? - Pues bien, te lo diré:
El aroma de esa ausencia no se siente se vive en las entrañas del amor, me imagino lo sabes lo entiendes - ¿Qué es el amor? - es un sentimiento querer ver siempre a otra persona feliz, es necesitar su vida antes que la tuya, es tener en su existencia la mejor respuesta para vivir. - ¿Lo sabías? - ¿conoces esos sentimientos? - los poetas hablan de ellos lo sienten lo viven hasta los más oscuros de los hombres lo han subrayado en sus vidas, pero tú - ¿sabes lo que es? - Amar es no poder llorar como me sucedió esa noche de Navidad. Mi padre fue donde mi amiga, creo necesitaba no llorar junto a mí caminábamos a casa le hablaba de la genial cámara que poseía sin noción de lo que venía. Padre en un sigilo estruendoso dijo que mi hermano, ese altivo y guapo joven estaba muerto. No sé si se cayó el bolso de mi brazo, pero si recuerdo sentarme en el suelo junto a mi padre olvidando lo que todos festejaban, en un efímero instante dejamos de existir nada sabíamos si caminaban las estrellas si los reyes magos llegarían. - ¿Tú conoces a los reyes magos? - son hermosos llevan regalos muy valiosos al pequeño que nació en Belén.
Me pregunto - ¿tú qué hacías esa noche?
Corriendo fui a buscar a madre, ella estaba en la habitación de mi hermano donde se ocultaban todas sus leyendas y sueños. - ¿Recuerdas la maleta? - nunca supimos que hicieron con ella, quizás la llevaron a su tumba donde las palomas necesitaban paz. Todos en un profundo silencio, nadie suspiró gritando a Dios que no fuera cierto, se había ido y con él nuestro pedazo de historia, la torta quedó seca, el brindis se esfumó por la puerta. La luna oscureció su paso padre y yo solo callábamos. Me pregunto - ¿alguna vez te ha tocado vivir sin la luna de los sueños justo en Navidad? - Es horrible mata la sangre que se detuvo por nuestras venas destroza los pedazos de angustia sin sentimiento quedando dentro. No recuerdo si esa noche logramos dormir sólo que a la mañana siguiente de la ventana del comedor me embriagaba una esencia a rosas como esas que mi hermano nos llevaba en cada cumpleaños. Llegando la noche a nuestro hogar se desprendía de las paredes del piso agua seca, el dolor de mi madre, el llanto muerto de sus entrañas. Lo recuerdo, sí, ¡cómo olvidarlo! Padre fue a buscar el resto de lo que dejaron de mi hermano - ¿tú sabes lo que es un padre? – un hombre que desprende amor y nuestro padre que vivió en la guerra comprendió que en esta batalla nosotros quedamos mutilados. Y tú sabes - ¿lo que significa mutilar la vida? ¡cómo te enseño esto! Un poeta escribía - mutilar la vida es no volver al bosque del sueño mutilar la vida es perder el sentido de lo que estaba dentro del alma de quien amas. Y volvemos al amor sé que no lo entiendes y para mí después de cuarenta años en que viví este dolor sigo en la nube de una gran desolación con trozos sin olvidar
Me pregunto - ¿Tú en qué estabas en esas horas? -
Cantábamos a Silvio Rodríguez, recitando a Bertolt Brecht, gritábamos los versos de Violeta Parra para callar el dolor tú - ¿sabes qué dolor era este? - ¿sabes cómo se produjo este dolor? - ¿Tienes conciencia de la razón de ver el amor a través del dolor? - ¿Sabes lo que es la conciencia? - es raro, algo que te ayuda a ser persona nos indica que somos seres - ¿muy extraño? - espero que para ti sea algo nuevo estos sentimientos, porque de lo contrario, no sé cómo viviste ese año 1981 de pie matando a mi hermano solo por querer una mesa distinta a la del gran dictador - ¿Y tú sabes lo que es un dictador? - Es esa persona que tu admirabas y nos quitó un sueño destrozó el camino unido en la destreza de tu metralleta. - ¿Lo entiendes ahora asesino de una maleta? - no lo viste en su ataúd rodeado de nuestros amigos abrazado a madre, solo por esperar un mundo que necesitábamos fuera nuestro. Y tú - ¿sabes lo que es la necesidad? - ¡¡No!! los asesinos no conocen la razón simple del amor a puerta suelta, la razón de la mesa vacía y la peor razón no descubrir en tu mundo mi universo el poder escupir tu nombre se esconde en sangre cuajada por tu dictador que no yace en el infierno tú tampoco, en el infierno están los poetas que amaron sin ser amados los poetas que flagelaron su sangre en sentimientos tan fuertes como este vivido gracias a tu nombre. Maldigo el corazón que me llevó por la senda de este sentimiento maldigo tu nombre y el de todos los asesinos - ¿Y tú sabes lo que es esto? – odio un odio más intenso que sentiste aquel que te dio el gran honor y honra al quitar de las veredas los pasos de mi hermano y tantos otros, odio tu odio por la injusta vergüenza de ideales que en tu nombre y del dictador nunca tuvieron conciencia.
No me despido de ti, solo tengo una última pregunta; ¿Y cómo estás? Pues, si no lo has olvidado mi hermano ha muerto su cuerpo tú lo despedazaste, pero su alma vive en gloria de nuestros amores. La vida triunfó en semillas que riegan una nueva luz con la esperanza de un día sentarnos en familia en amor brillante, en cambio tú ¿quién te recordará? Yo en el camino de estas palabras ya te he olvidado.


Los pensionistas Doña Yolanda ofrecía pensión de almuerzo a los trabajadores que construían casas y alcantarillado en la población Manuel Rodríguez de la comuna de Barrancas, la misma que en 1975 pasaría a llamarse comuna de Pudahuel y que en 1981, producto de una división administrativa que originó tres municipios, la dejaría viviendo en la comuna de Lo Prado sin que jamás se haya mudado del sitio doscientos ochenta y seis de la manzana diecinueve a donde llegó en 1970. Mediante el sistema de construcción colaborativa impulsado por el gobierno de la Unidad Popular, tuvo su casa de material sólido antes que muchos de sus vecinos. Por aquel tiempo, era toda una exclusividad en la población, tener vidrios en las ventanas y puertas en las habitaciones. Pero los adelantos no cayeron del cielo, pues hubo que cooperar con trabajo para tener la casa definitiva y, así, doña Yolanda partía todas las tardes a la obra donde se elaboraban los paneles con los que se levantarían las viviendas de seis por seis metros cuadrados, las que resultaron ser antisísmicas a toda prueba porque ya han soportado tres terremotos sin ningún problema. A pesar de estar emplazadas sobre unos altos poyos, estas viviendas bailan al ritmo de los fuertes movimientos sísmicos, sin derrumbarse, para beneficio de sus moradores. Todas las habitaciones de la casa nueva se destinaron para atender a los pensionistas, dos dormitorios y un living-comedor, además del baño y la cocina. Los trabajadores se turnaban para recibir su almuerzo casero y doña Yolanda se esmeraba por ofrecerles un buen servicio por el que recibía pago todos los viernes. El trabajo era arduo, pero le permitía cubrir las necesidades de sus dos hijos, además, que ya contaba con la ayuda de su hija mayor, quien se encaramaba en un piso para colaborar con el lavado de loza. Los dormitorios se mantenían en la mediagua de madera, pero doña Yolanda ahorraba para poder ampliar su casa y calculaba que, en pocos años, podría levantar dos habitaciones de material sólido, con piso, con encielado. Contaba con más de cuarenta pensionistas y las obras, en la población, se veían en aumento, especialmente, porque se había iniciado la construcción del metro de Santiago. Había perforaciones en la tierra por todas partes. En las calles y con motivo del alcantarillado, se veían túneles que facilitaban un recorrido subterráneo por toda la población, los que, luego, permitirían dejar atrás los pozos sépticos que eran unos hoyos con una casucha encima, muy al estilo del campo chileno y lo más alejado posible de la mediagua por el tema del olor. Ir al baño con lluvia era toda una aventura para los habitantes de las poblaciones de Chile por el año 1970. La llegada del agua potable fue todo un acontecimiento porque permitió que la gente se pudiera duchar valiéndose de una manguera y de un tarrito con perforaciones. Era un gran avance dejar atrás los lavatorios y el baño por partes. Doña Yolanda valoraba su casa nueva porque tenía ducha, baño y lavaplatos con agua potable y alcantarillado. Además, que estas comodidades le permitían ofrecer pensión de mesa y con ello, alimentar a sus hijos y proyectarse mejoras. Una de las mayores perforaciones de la tierra que se vieron en Barrancas durante el gobierno del doctor Salvador Allende fue el inicio de la construcción del metro de Santiago. La avenida Neptuno figuraba partida en dos con un gran socavón de, por lo menos, unos treinta metros de ancho por unos veinte metros de fondo, rodeado de una cordillera de tierra que hacía las veces de duna para los juegos de los niños, pero que, en estricto rigor, era el muro que separaba la población Manuel Rodríguez de la Arturo Prat Chacón. La idea de construir un ferrocarril metropolitano en Santiago se remonta a 1944, cuando se buscó una forma de mejorar el caótico transporte existente tras la explosión demográfica que se vivió en la urbe desde los inicios de los años treinta con la masiva migración del campo a la ciudad en busca de mejores condiciones de vida. Sin embargo, las ideas comenzaron a concretarse recién durante la década del sesenta, cuando el gobierno abrió una licitación internacional para el desarrollo de un sistema de transporte urbano. El 24 de octubre de 1968, el gobierno de Eduardo Frei Montalva aprobó el proyecto presentado por el consorcio franco-chileno Bceom Sofretu Cade, en el que se propuso la creación de cinco líneas con una extensión aproximada de sesenta kilómetros, hacia el año 1990. El 29 de mayo de 1969 empezaron, finalmente, las obras para la construcción de la primera línea, que unió el centro de Santiago con Barrancas, actual comuna de Lo Prado. La primera línea del metro fue inaugurada el 15 de septiembre de 1975 por Augusto Pinochet con una masiva concentración que aglutinó participantes que aceptaron la invitación de viajar por primera vez en el ferrocarril metropolitano, desde la estación San Pablo y hasta la estación La Moneda. Pero esta pomposa inauguración ocurriría dos años después que doña Yolanda trabajaba feliz atendiendo a sus pensionistas de mesa y sin imaginar que se tramaba un golpe de Estado que pondría fin al gobierno de la Unidad Popular y a sus sueños de una vida mejor.

BIOGRAFÍA Patricia González Sáez (Santiago, Chile, 1963) Profesora de Castellano por la Universidad Católica Periodista y Licenciada en Comunicación Social por la Universidad ARCIS Directora Literaria en Editorial Santa Inés desde el año 2017 Le gusta Pedro Pascal porque lo encuentra estupendo; ve series de investigaciones de asesinatos en las que se involucra para descubrir al culpable; lee libros de no ficción, de lo ocurrido durante la historia reciente de Chile como el que terminó de leer recién “Si no aprendemos a luchar juntos, nos matarán por separado”, texto autobiográfico de Carlota Vallebona; escucha a Dolores O'Riordan, Amy Winehouse, Indio Solari y Joaquín Sabina; trabaja como editora; y, escribe sus propios relatos, que abordan lo histórico y la mujer como protagonista. “Amores on line, las mujeres se destapan en Internet” (2005), “La mujer del general” (2019) y “El Colorín de Paine, la venganza patronal” (2020, coautora), son los libros de narrativa publicados por esta periodista que reporteó la calle, como la marcha memorable de los mineros de Lota, así como los más conspicuos salones de los empresarios. Se declara feliz de lo vivido y, a diferencia de Sabina, no niega nada.

El Estrellita de Antofagasta El Estrellita corría de un lado para otro atendiendo a su clientela en el restorán costero de Antofagasta. El boliche era de estructura metálica y disponía de mesas con sillas frente al mar, las que casi siempre estaban ocupadas por los comensales que disfrutaban esos generosos sandwich de lomito palta, la especialidad de la casa. Nadie recordaba su nombre legal ni se explicaba por qué le comenzaron a llamar Estrellita a este hombre de casi dos metros de altura y, fácilmente, ciento veinte kilos de peso. Pero el punto es que así se le conocía, por lo menos, en el mundo de la gente de mar. Era querido por todos aunque su mano gigantesca cayera sobre el hombro de un desprevenido amigo que se quedaba quejando de la muestra de afecto del Estrellita, quien, menos mal, nunca se manifestó así con Yolanda Sáez, la mujer de su amigo Rosamel, que por aquel entonces vivía en una pensión ubicada en la calle Orella, en Antofagasta. Aunque conversaba con la señora de la casa donde su marido le pagaba una hermosa habitación amueblada con vista a la calle y con las comidas incluidas, Yolanda Sáez se sentía sola y con ganas de hacer algo para matar el tiempo y, de paso, ganar dinero. Por esto, se acercó al Estrellita, para que la orientara para poner su propio negocio. Analizaron distintas alternativas de la ubicación del kiosko de comidas, hasta que encontraron un buen lugar, también frente al mar. Cuando estaba todo listo para instalarse e invertir los ahorros que Yolanda había logrado del dinero que, mes a mes, cobraba en la empresa naviera de parte de su esposo, un hecho tiró por tierra la inminente inauguración del negocio. -Mire, señora, su esposo está detenido y hay que pagar la fianza para que lo dejen en libertad. De lo contrario, el barco zarpará sin él –le informó un funcionario de la naviera. -¿Qué hizo? –preguntó medio atontada con la noticia y sin recordar bien el nombre del país donde tenían preso a su Rosamel. -No tenemos mucha información, señora, dicen que se propasó con una policía –contestó el hombre–. Fue un piropo, señora, pero allá son exagerados -agregó el funcionario al ver la expresión de la esposa. En ese instante, Yolanda Sáez experimentó una mezcla de preocupación por lo que le pudiera pasar a Rosamel si lo dejaba abandonado a su suerte en ese país, que parece que era India, ella no recordaba el nombre que le había dicho el funcionario y no se lo iba a preguntar porque en su cabeza también tenía mil pensamientos de rabia. “Bien merecido se lo tiene”, pensó -Y, señora, ¿qué hacemos? -¿Cuánto hay que pagar? –preguntó sabiendo que ya sin ahorros, el sueño del kiosko de comidas al paso quedaría en el pasado.


